Pareja Leo con Libra

Pareja Leo con Libra
La combinación entre el elemento aire y el elemento fuego siempre suele ser armónica y plenamente compatible y más si las disposiciones y los ritmos personales de los dos no son del todo idénticas y se compensan mutuamente, como es el caso.

El fogoso y fijo Leo tiende a ser individualista, concentrado, vitalista y uniforme en su forma de actuar, en cambio el aéreo y cardinal Libra tiende más bien a ser cooperador, diplomático, moderadamente disperso y mucho menos vitalista que Leo.

No obstante, ambos coinciden en que suelen eludir al máximos los esfuerzos físicos, las tareas pesadas o ingratas y procuran no complicarse la vida innecesariamente.

El leonino, que por algo es el soberano de la selva, se comporta como los vagos gases nobles —criptón, neón, argón— y le gusta vivir a cuerpo de rey sin dar mucho palo al agua, y el Libra, por su parte, siempre apuesta por la ley del mínimo esfuerzo en todos los sentidos.

En cualquier caso, los numerosos factores y características comunes que comparten ejercen una poderosa y recíproca atracción apenas entran en contacto. Para ambos, la estética es un factor determinante a la hora de posicionarse en la vida y de relacionarse. En este sentido, son exclusivistas y discriminativos y se fijan sobremanera en las formas en que los demás se comportan, visten y hablan, más allá de otras consideraciones más complejas y profundas.

Es evidente que ambos cuidan e invierten tiempo y dinero en mantener una apariencia impecable y saludable y esta percepción de la realidad les inclina, como es natural, a mantener un tipo de contactos selectivos.

Esto explica que, cuando se conocen, se atraigan intensamente y les resulte muy fácil congeniar, aunque sólo sea, de entrada, por el tipo de colonia o perfume que usan. Los mejores clientes de una perfumería son los Libra y los Leo, quienes parte de su presupuesto lo dedican a cosméticos, complementos, ropa de marca y, sobre todo, a estar a la moda.

En su aproximación, lo natural es que Leo dé el primer paso de acercamiento y que Libra, que seguramente ya tenía prevista esa acción, se halle receptivo y en disposición de abordar de forma amable el encuentro, sobre todo si el candidato leonino ha superado los filtros estéticos ya mencionados.

Ambos son de trato fácil y abierto, les encanta conocer gente nueva y, ante todo, desean pasárselo bien, divertirse, jugar, ligar y disfrutar de las alegrías que la vida concede de vez en cuando. Resulta curioso observarlos cuando flirtean con sus estudiadas estrategias y cultivadas maneras. Obviamente, tienen todos los boletos para arrebatarse, enamorarse y fascinarse el uno al otro.

En su fuero interno, rápidamente captan la comunión de ideas que comparten y su marcada complicidad. No resulta extraño, por tanto, que en poco tiempo se conviertan en una pareja inseparable y confabulada en todos los órdenes. Leo se siente arrebatado por el cultivado, delicado y seductor Libra y éste se nota arropado, protegido y seducido por la fuerza y la nobleza que emana del leonino. Juntos, forman una pareja compacta que rebosa glamour, clase y saber estar.

Como es de suponer, allá donde vayan, no suelen pasar desapercibidos y no sólo son el blanco de las miradas, sino que viéndolos tan felizmente unidos, mucha gente pueden seguir sospechando y manteniendo viva la esperanza de que el amor existe tal como los poetas nos lo han descrito en todas las épocas y lugares.

Ver de la mano a esta pareja despierta un insólito interés, porque su impecable compostura, mezcla de complicidad, afecto y simbiosis, maravilla y llama la atención, algo que va bien para todo el mundo: a los demás les recuerda que el amor existe y a ellos les permite lucirse, una de sus preferidas y compartidas debilidades.

Qué tienen a favor

La condición extrovertida, optimista y comunicativa que poseen les permite mantener un tipo de diálogo fluido y provechoso. Igualmente, comparten la necesidad de comunicarse y dialogar sin estridencias, en tono intimista y sugerente.

Cuando se hablan, todo induce a pensar que se están intentando seducir continuamente y que les encanta ese tipo de juego. Ambos se expresan claramente y aunque Libra sea más delicado en sus formas, tienden a mantener una comunicación cristalina y exenta de complicaciones y malos entendidos.

Les resulta fácil elaborar un proyecto de futuro común y apostar por él sin reservas. Tanto Leo como Libra son signos conectados con las experiencias del presente y escasamente atrapados en la dialéctica del pasado. Juntos proyectan vivir con intensidad el día y día y sacarle partido a su especial relación, que siempre la conciben como permanente y estable.

El grado de compromiso y de fidelidad que pueden llegar a disfrutar, por otra parte, les permite mantener intactas sus expectativas más audaces, que nunca serán pocas.

En la esfera sexual, la poderosa y magnética atracción que les vincula ejerce de mágico talismán en este terreno en el que el fuego masculino de Leo y el aire también masculino de Libra se complementan a las mil maravillas. En este ámbito, ambos suelen perder los papeles, olvidando las
composturas que les caracterizan en todo momento, y llegar al éxtasis por la vía rápida, convulsionadora y gratificante.

El elevado grado de sociabilidad que comparten les induce a mantener un tipo de relación abierta a los demás y con una excelente disposición para granjearse amistades y contactos favorecedores. A los dos les gusta viajar juntos, salir, relacionarse, compartir aficiones y llevar un tipo de vida escasamente doméstica.

Qué tienen en contra

No les resulta fácil diseñar un modelo de convivencia que cubra las expectativas de ambos, por la ya descrita tendencia que los dos tienen a rehuir de las tareas obligatorias que toda convivencia exige.

En este sentido, sus ritmos dispares a la hora de trabajar y la desidia por abordar asuntos de índole menor les generan múltiples problemas domésticos que alteran la convivencia.

Curiosamente, esta pareja atrae el favor de sus amistades y encuentra siempre escollos en las relaciones con sus respectivas familias, que rara vez apuestan y apoyan favorablemente su unión.

En caso de conflicto, Leo siempre intenta dominar, vencer y quedar por encima en cualquier discusión; contrariamente, Libra, por todos los medios, apuesta por pactar, posponer cualquier toma de decisión conflictiva y por poner música, porque sabe que ésta amansa a las fieras, aunque con Leo no siempre funciona la estratagema.

Síntesis de la relación de pareja Leo Libra

Leo y Libra son una pareja destinada a entenderse y a amarse sin reservas y en total complicidad.

Juntos, pueden disfrutar de ese tipo de amor subyugante del que nunca se puede dimitir por más que uno se lo proponga y ellos difícilmente están dispuestos a dimitir de nada y, mucho menos, a prescindir de la pasión que su amor les otorga.

Su amor es un privilegio, y ellos, sobre privilegios, son los que más entienden.