Pareja Virgo con Sagitario

Pareja Virgo con Sagitario
La unión entre dos naturalezas caracteriales tan divergentes resulta muy complicada para ambos, pero no por ello menos atractiva y sugerente.

La conjugación entre el elemento tierra, representado por Virgo, y el elemento Fuego, personificado en el signo de Sagitario, no contiene en sí misma demasiados elementos de comunión; no obstante, la condición mutable, variable, experimentativa y adaptativa que comparten, palia en gran medida su abismal diferencia de caracteres y les propicia el acercamiento.

No necesitan frecuentarse demasiado para poder llegar a entenderse, para aproximar sus respectivas posiciones y para dejarse llevar por la corriente del proceso de atracción en el que ambos se pueden ver envueltos sin apenas darse cuenta.

Virgo y Sagitario forman ese tipo de parejas que después de llevar mucho tiempo tratándose y compartiendo innumerables experiencias, se preguntan, separadamente y no sin cierta agitación, por qué están juntos, qué les une, e interrogaciones por el estilo que rara vez rematan en alguna conclusión categórica.

Posiblemente, un factor que les une y les permite confluir en múltiples aspectos es el hecho de que ambos alimentan decenas de persistentes contradicciones que sobreviven al tiempo y a las circunstancias.

Tanto Virgo como Sagitario suelen sufrir crisis periódicas, ataques de incertidumbre y arrebatos de ambigüedad que les hacen dudar no sólo de lo que hacen o de aquello por lo que apuestan, sino algo peor, les hacen alimentar la idea de que otra opción, no necesariamente concretada, pudiera ser mejor que la elegida.

Son ese tipo de gente que pernocta en la dicotomía y que no para de preguntarse, con inusitada frecuencia, qué pasaría si hubiesen tomado otro camino, otra relación, otra decisión. En el fondo, ambos tienen miedo a definirse, a concretar sus posiciones y a seguir un camino exclusivo y excluyente de cualquier otra opción: tienen la necesidad de dejarse puertas de salida abiertas, por si acaso el saldo del encuentro no resulta demasiado favorable.

Sagitario y Virgo se caracterizan por sus idas y venidas, por su capacidad de maniobra y porque, pase lo que pase, siempre tienen recursos, como buenos signos mutables, para hacerle un quiebro al destino y escapar de cualquier conflicto que les aceche.

El práctico Virgo, que antepone su trabajo a cualquier otro ámbito de su vida, y que hace de la contención personal una consigna, difícilmente comulga con las aspiraciones del idealista, descontrolado y entusiasta Sagitario; alguien al que intuye fuera de toda norma y difícil de domesticar, otra de sus tentaciones recurrentes, pero no por eso descarta la aspiración de mantener una relación con él.

No hay que olvidar que Virgo es práctico, prudente y sacrificado y no cesa de afanarse cuando quiere conseguir un objetivo concreto.

A Sagitario, por su parte, a pesar de ser disperso, su condición de fuego le hace apasionado, entregado y siempre dispuesto al intercambio afectivo, y aunque en Virgo no halle la resonancia de una entrega abierta, el sagitariano sospecha, no sin algo de acierto, que el contenido virginiano alberga mucha más pasión de la que sale por los poros de su coraza de prudencia y de sentido común.

Resulta notorio que ambos ven la vida con diferentes ópticas y albergan propósitos más que distintos, distanciados por sus respectivos horizontes personales.

No obstante, el grado de afectividad y de complicidad que pueden llegar a compartir por poco que se lo propongan, sin duda, puede llegar a desdibujar sus posicionamientos más radicales, sobre todo, la tendencia excesivamente crítica y pesimista de Virgo, que le hace percibir siempre la botella «medio vacía» y la contraria de Sagitario, que le induce a ver la botella medio llena.

En cualquier caso, la botella está ahí y tan sólo a ellos les debería competer el modo como se beben su contenido, si al modo recatado de Virgo o a grandes tragos como le gusta a Sagitario.

Qué tienen a favor

La tendencia mutable y adaptativa que ambos comparten les permite mantener un modelo de convivencia en el que ambos se pueden sentir cómodos. Virgo y Sagitario pueden establecer un tipo de pareja igualitaria, simétrica y en el que la libertad y la individualidad de ambos se mantengan prácticamente intactas.

La polaridad femenina de Virgo y la masculina de Sagitario se atraen poderosamente en la esfera sexual, propiciándoles una perfecta fusión de tendencias, apetencias y disposiciones.

Con Sagitario, Virgo es menos frío e insensible de lo normal en él e, igualmente, el sagitariano encuentra en el virginiano una respuesta acorde con sus propensiones.

Su gran sintonía en este terreno incluso les puede llegar a resultar desconcertante e inquietante porque no suele ir acompañada por el entendimiento en otros niveles menos complejos de la relación.

Qué tienen en contra

No les resulta fácil establecer un tipo de diálogo relajado y en similar sintonía, sobre todo cuando traten temas personales o que afecten a ambos. La mayor parte de sus conflictos se originan porque no comparten demasiadas opiniones en general y divergen en la forma de expresarlas.

La visión minimalista, detallista y crítica de Virgo difícilmente comulga con la maximalista, grandilocuente y fanática de Sagitario.

Contrariamente a uno de los tópicos más extendidos, esta pareja, cuanto menos hablen y más hagan juntos, mejor les irá en todos los sentidos. Para ellos, el diálogo más que un bálsamo es una bala siempre presta a escapar de la recámara.

Diseñar un proyecto de futuro común tampoco les resulta tarea fácil porque albergan propósitos diferentes y en buena medida excluyentes: Virgo apuesta por un modelo de vida basada en lo cotidiano y lo previsible y Sagitario se identifica más con los aspectos extraordinarios e imprevisibles.

Viajes, desplazamientos y relaciones con el ambiente y con el entorno en general suelen ser motivo de conflicto porque tanto Virgo como Sagitario son extremadamente influenciables por los demás.

Más de la media, esta pareja suele sufrir interferencias de terceros que redundan negativamente en la armonía de la relación.

Sus diferentes ritmos y enfoques personales no les facilitan compartir tareas o diversiones en común; igualmente, difieren en sus formas de usar el tiempo y de comunicarse con los demás. Sagitario se proyecta mucho en las relaciones sociales, incluso más que con su propia pareja, y Virgo es todo lo contrario.

En caso de conflicto, tienden a ser evasivos y a resistirse a afrontar todas aquellas cuestiones que les resulten conflictivas.

Son una pareja que por no afrontar los problemas de cara acumulan ofensas, acusaciones, enredos y malos entendidos que poco favorecen la armonía.

Síntesis de la relación de pareja Sagitario Virgo

Sagitario y Virgo se atraen intensamente, pero no les resulta fácil entenderse y formar una pareja cómplice y compacta, pues su unión magnifica el número de contradicciones que ya tienen ellos por separado.

Sin embargo, ambos disponen de numerosos y ocultos recursos que les permiten afrontar cualquier situación nueva con criterios renovados.

Si Virgo no pone demasiadas condiciones y Sagitario se esfuerza por no dar rienda suelta a sus incoherencias, sin duda, podrán solapar sus experiencias y conjugar al unísono el verbo amar; de lo contrario, tendrán que conjugarlo por separado y dejando en el aire más preguntas que respuestas.