Pareja Virgo con Escorpio

Pareja Virgo con Escorpio
La unión entre un signo de tierra (Virgo) y uno de agua (Escorpio) suele ser armónica y beneficiosa para ambos, tanto como la propia complicidad y evidente amistad que existe entre dichos elementos: la tierra necesita del agua para ser fértil y el agua requiere de la tierra para disponer de una forma en la que concretarse.

Escorpio y Virgo pueden formar una pareja compacta e identificada en los mismos propósitos, pues sus disposiciones de carácter son tan afines como complementarias.

Al frío, desconfiado e inhibido Virgo le resultan familiares las rígidas y contradictorias formas de Escorpio, entre otras cosas porque él también las posee aunque, seguramente, en menor grado de intensidad. Igualmente, Escorpio entiende la dificultad de Virgo para expresar sus emociones porque a él mismo también le cuesta abrirse alegremente a la experiencia amorosa.

Como es de suponer, cuando se conocen, calculan todas las posibilidades de la relación y rara vez entregan su amor y su amistad sin las debidas reservas y precauciones, un hecho que expresa, sobre todo, el miedo a perder el control de la situación o, más bien, el temor a perderse ellos mismos en un dominio en el que sus insistentes cálculos no siempre aportan los resultados previstos.

Tanto a Virgo como a Escorpio, les encanta controlarlo todo, y ninguno de los dos destaca por actuar de forma directa, abierta, alegre y totalmente franca.

Cada uno a su manera, busca el beneficio o la renta de cada una de sus acciones y se hallan muy condicionados por las experiencias negativas de sus respectivos pasados, que parece que siempre les aportan algún razonamiento para desconfiar de todo en general y, particularmente, de lo que les llega de forma cómoda.

Afortunadamente, ninguno de los dos tenderá a ponérselo fácil al otro, sino más bien le invitará a dar sutiles y detalladas pruebas de reciprocidad y de correspondencia afectiva, a veces, más allá de lo razonable y de lo saludable.

Sobre todo Virgo necesita conocer el máximo número de detalles del pasado de su pareja y, específicamente, de su pasado sentimental, algo que no suele ser un motivo de conversación interesante para Escorpio porque le obliga a hacer aflorar experiencias conflictivas que él no es capaz de racionalizar al estilo de Virgo, sino que más bien las revive como si el tiempo no las hubiese conseguido sepultar del todo.

El silencioso Escorpio siempre intenta eludir toda referencia sobre su pasado amoroso, pero el virginiano es pertinaz y obsesivo en este terreno y, con toda certeza insistirá en querer saber los entresijos más íntimos de su pareja y cualquier episodio sentimental por intrascendente que sea.

Con frecuencia, el virginiano no se puede sustraer a experimentar celos por los amores pasados de su pareja y por situaciones que para Escorpio no es que estén olvidadas, porque él no olvida nada, pero sí en cierta medida las tiene devaluadas.

Sin duda, Escorpio también es igual o más celoso que Virgo, pero su enfoque es diferente y sus celos no miran atrás, sino hacia delante y, sobre todo, hacia los lados, que es donde entiende que se halla el peligro.

En cualquier caso, la inaccesibilidad y el secretismo de Escorpio alimentan en Virgo celos imaginarios, difusos, presentidos y retrospectivos que, de entrada, dificultan a ambos el acceso a un amor renovado, relajado y espontáneo, y es que a ninguno de los dos le resulta fácil relajarse y adoptar ante la vida una actitud esperanzada y carente de sospechas; seguramente, la visión minimalista de Virgo y la trágica de Escorpio les invitan a querer profundizar en terrenos abonados al desencanto más que a disfrutar del presente que su recíproco amor les otorga, sólo a condición de arriesgarse a compartir sus sentimientos, partiendo de cero, no de menos uno.

Qué tienen a favor

Les resulta fácil diseñar un modelo de convivencia armónico en el que ambos se sientan cómodos y acogidos a condición, sobre todo, de que Escorpio disponga de un espacio personal, usualmente el más oscuro de la casa, y lo adecúe según su particular visión que, como es de esperar, en nada se parecerá a la práctica e higienista de Virgo.

Su compartida tendencia a la reserva les permite progresar en el ámbito material y lograr una base económica estable que les otorgue la tranquilidad que anhelan en este terreno.

Identificarse con un proyecto de futuro común no es tarea difícil para esta pareja que puede mostrarse muy fiel ante los compromisos adquiridos y máxime si éstos se subordinan a elementos de seguridad, a certezas compartidas y a evidencias patrimoniales.

Qué tienen en contra

No les resulta fácil establecer un tipo de diálogo diáfano con el que poder entenderse y mantener la certeza de sentirse entendidos.

Virgo es insistente, crítico y prejuicioso y habla más que escucha; contrariamente, Escorpio es silencioso, mal pensado, enrevesado y tiende a contestar «a medias» cuando se le pregunta algo. En cualquier caso, entenderse hablando les resulta mucho más difícil que hacerlo sin palabras o telepáticamente.

La esfera sexual también es conflictiva porque albergan actitudes mentales que les dificultan crear una intimidad sexual que acoja sus diferentes expectativas y les permita sentirse cómodos en la desnudez emocional, más que física. Más allá de que puedan gratificarse sexualmente, a ambos les resulta difícil relacionarse abiertamente y compartir sus sentimientos sin generar sospechas y malos entendidos.

Sus diferentes ritmos y formas de actuar personales no les facilitan compartir tareas y actividades.

Escorpio es mucho más voluntarioso, paciente, esforzado y concentrado que Virgo, que tiende más a la dispersión, la superficialidad y la discontinuidad en su forma de obrar.

Es común que Virgo parasite a Escorpio, más que a la inversa.

En caso de conflicto, Virgo ataca criticando y cuestionando las debilidades de Escorpio, al menos las que conoce, y el silencioso Escorpio anota todos los agravios para devolverlos multiplicados en el momento oportuno, porque si algo gusta a Escorpio es tomarse personalmente la justicia por su mano; todo lo contrario que Virgo, que, con frecuencia, recurre a terceros para que le amparen o consuelen en caso de disputa con su pareja.

Síntesis de la relación de pareja Escorpio Virgo

Escorpio y Virgo son dos signos que pueden entenderse perfectamente en la mayoría de ámbitos de la relación, sobre todo si están dispuestos a darse un recíproco voto de confianza y aceptan la oferta sin condiciones que su amor les propone.

Un amor que les puede devolver el futuro y cauterizar los desconchones del pasado, de ese pasado que a ninguno de los dos les interesa ni invocar ni investigar demasiado.