Pareja Virgo con Acuario

Pareja Virgo con Acuario
Aunque, a priori, los signos de tierra manifiestan escasa afinidad con los signos de aire, la pareja formada por el terrestre Virgo y el aéreo Acuario constituye una excepción que, hasta cierto punto, cuestiona esa premisa.

Seguramente, la culpa de su factible aunque remoto entendimiento radica en que ambos comparten una naturaleza inquieta, mentalmente muy activa y que puede llegar a coincidir en muchos dominios e intereses, si bien es cierto que sus propósitos en la vida difícilmente pueden ser compatibles.

Virgo es amante de la previsión, el orden y los compromisos y rara vez se lanza a una aventura, del género que sea, sin pasos encarrillados, milimétricamente calculados y objetivamente definidos.

Esta es su forma de actuar y de andar por la vida y, aunque tenga capacidad para adaptarse a cualquier otra opción, visión o circunstancia, porque es un signo mutable, prefiere un camino trillado, cierto y expedito que no uno inexplorado e incierto.

Esta tendencia caracterial que siempre le acompaña, en el ámbito afectivo, se recrudece, porque el virginiano tiende a desconfiar de las reacciones de los demás, casi tanto como de las propias.

Sin embargo, es capaz de apreciar objetivamente las cualidades y disposiciones de otros, aunque no comulgue con ellas.

Cuando el virginiano conoce a alguien marcado por el signo de Acuario, su curiosidad natural le induce a acercarse y a explorarle, en la sospecha de que se trata de un interesante, enigmático e inclasificable individuo.

Los movimientos rápidos del acuariano y, sobre todo, la estela de imprevisibilidad, originalidad e ingenio que de él emana, sin duda, atraen a Virgo, un tipo que siempre valora una buena conversación, especialmente, con alguien inteligente, agudo y carente de afectación, cualidades que reconoce rápidamente en el acuariano y que le permiten sentirse cómodo a su lado.

En realidad, no les cuesta demasiado sintonizar y aunque tengan ópticas y planteamientos vitales divergentes, la naturaleza fría y racional que ambos comparten les ayuda a aproximar sus respectivas posiciones.

Aunque no lo manifieste, Virgo admira a Acuario y su profundo sentido de la amistad, la colaboración y la entrega y, a pesar de que no entienda demasiado que viva subordinado a sus ideales y que derroche su energía personal en causas escasamente productivas, en el fondo, le gustaría parecerse un poco a él y dejarse llevar, aunque sea ocasionalmente, por esos radicales impulsos que oxigenan la vida, alteran la sangre y rejuvenecen la mirada.

Por su parte, el acuariano se siente gratamente sorprendido por la actitud vigilante y cautelosa del virginiano, alguien que parece tenerlo todo bajo un aséptico control de calidad y que inspira confianza y colaboración. Sin lugar a dudas, la afinidad mental y el grado de amistad que pueden llegar a establecer constituye el primer nexo de la unión.

La naturaleza fría y racional que ambos comparten en parecida medida les permite establecer un grado de compromiso y de complicidad que compensa otros órdenes de la relación más deficitarios; áreas en las que tendrán que esforzarse para que las divergencias de carácter más acusadas no echen al traste otras incuestionables afinidades.

Acuario y Virgo divergen abiertamente en su concepción del amor y de la relación de pareja y les cuesta llegar a un punto de entendimiento en el terreno sentimental, un ámbito que escapa a las consignas de previsión virginianas y a las idealizaciones acuarianas.

Virgo debe ser consciente de que su visión reglamentista y dependiente no funcionará con Acuario, y éste deberá considerar la posibilidad de orientar sus anhelos por debajo de la estratosfera en la que normalmente habita, sobre todo si quiere que el virginiano respire su mismo aliento.

Acuario debe apostar por no contentarse sólo con la amistad; debe aventurarse al amor y no tener miedo a perder su independencia o a cargar con posibles dependencias ajenas. A fin de cuentas, todos dependemos en algún grado de los demás: algunos de otros; otros, de su propio anhelo de independencia.

Qué tienen a favor

Ambos suelen hablar de forma directa, concisa e incluso abrupta e, igualmente, esperan establecer con su pareja un diálogo transparente y exento de complicaciones, algo que pueden lograr sin demasiado esfuerzo porque Virgo, ante todo, busca la objetividad conceptual y Acuario, la autenticidad.

No obstante, el virginiano es muy dado a las preguntas retóricas, esas que ya llevan la respuesta solapada, algo que no le basta para cazar al imprevisible, inspirado y ágil Acuario, un tipo hábil que suele responder con otra interrogación.

En cualquier caso, ambos son autocríticos y sus diálogos rebosan ingeniosidad y diversión y no suelen inducirles a equívocos.

Su compartida condición fría y mental y sus polaridades complementarias, Virgo femenina y Acuario masculina, les permiten entenderse en la esfera sexual, un ámbito en el que ninguno de los dos se muestra demasiado exigente ni marcado por una instintividad exageradamente pasional. Tanto Virgo como Acuario suelen situarse más en las antípodas del deseo que dejarse arrastrar por arrebatos radicales.

Qué tienen en contra

Establecer un modelo de convivencia armónico, equilibrado e igualitario no es tarea fácil, porque ambos quieren imponer las reglas del juego y difícilmente no acaban rompiendo la baraja.

Virgo siempre es propulsor de cláusulas, horarios y acotaciones en todo lo doméstico y Acuario, desordenado por definición, con frecuencia, tiene la sensación de vivir en un cuartel que funciona a toque de cometa.

Diseñar un proyecto de futuro común y situarlo en un dominio intermedio entre la visión terráquea de Virgo y la aérea de Acuario tampoco es tarea fácil para ninguno de los dos, sobre todo porque a Virgo le cuesta trascender lo cotidiano, lo inmediato, las experiencias pasadas y su esquema familiar y Acuario, usualmente, está demasiado contaminado por sus ideales, por la ausencia de memoria y por proyectos de futuro que, por tiempos, amenazan cualquier propuesta compartida. Para Virgo, el pasado pesa, y para Acuario, el futuro apresa.

Sus diferentes ritmos personales, Virgo moderadamente nervioso y algo lento para todo y Acuario muy intranquilo y rápido, tampoco les facilitan compartir actividades, trabajos y momentos de ocio. Divertirse juntos o de igual forma suele resultarles incompatible.

Acuario, muchas veces sin darse cuenta, se proyecta en exceso en sus amistades y en los demás en general y deja desasistida de atenciones a su pareja.

Un hecho que a Virgo le incomoda profundamente y para el que no dispone de demasiadas estrategias de combate. En caso de conflicto, Virgo actúa como censurador y crítico despiadado de las acciones de Acuario, y éste tiende más bien a encerrarse en sí mismo y a no escuchar.

Síntesis de la relación de pareja Acuario Virgo

Acuario y Virgo son dos signos difíciles de compatibilizar, pero, por poco que se lo propongan, pueden llegar a establecer una relación de pareja afectuosa y gratificante.

Tan sólo tienen que aceptar el reto de distanciarse un poco de sí mismos y no olvidar que el amor que los ha unido no sólo se nutre de conceptos, proyectos e ideas, sino también de sutilidades, intimidades y entrega. Dar y recibir y no cuantificar sólo lo que reciben es su desafío personal, el resto ya no depende de ellos.