Pareja Tauro con Libra

Pareja Tauro con Libra
Las divergentes naturalezas de caracter entre el sólido Tauro y el delicado Libra difícilmente garantizan una relación de pareja mínimamente estable.

Ambos signos, regidos por Venus, el planeta del amor, suelen preferir evitar obstáculos y seguir a toda costa con su plan de vida predeterminado, que en Tauro se resume en lograr la estabilidad general al precio que sea y en Libra, en encontrar la pareja ideal con la que compartir los riesgos y sinsabores que toda vida entraña.

Tauro tiene la idea del amor domesticado y Libra, la del amor idealizado, y cada uno de ellos utiliza diferentes recursos para conseguir alcanzar su arquetipo. El cauto y estoico taurino, siempre a la defensiva, suele calcular todos sus movimientos y no derrochar energía en balde, sobre todo, para evitar la posibilidad de que se cuele algo imprevisto y doloroso en su vida.

Vive la ilusión de tenerlo todo controlado por su muro de distancia y, antes de abrirse a una relación, tiene que haber verificado todos los controles de seguridad. Por su parte, el inconstante libriano suele tomar la opción inversa y lanzarse sin paracaídas a la aventura de la relación, a la espera de que su presumible aterrizaje sea amortiguado por los brazos de su esperado príncipe azul.

Libra, como signo masculino y positivo, no actúa a la defensiva, sino más bien va al ataque, por supuesto, no poniendo la cara por delante, a la forma ariana, pero sí apostando fuerte por lo que sus sentimientos le sugieren en cada ocasión. Tauro siempre está a merced de sus seguridades; Libra, a la de sus sentimientos, y sólo permanecerán jimios si Tauro ve la posibilidad de domesticar a Libra y si Libra intuye que el fuerte y solvente Tauro va a transformar de raíz su vida y a cubrir todas sus necesidades y puntuales caprichos.

De esta forma, podrán disfrutar de una relación a su medida, regida por la ley del mínimo esfuerzo y consagrada a darse mutuo placer. Se trata de un tipo de pareja en la que las dependencias emocionales son fuertes, pero no tan evidentes como para ser fácilmente objetivadas. Comúnmente, ambos suelen valorar su relación como un premio de consolación, anticipo de uno mejor que siempre está por llegar.

La insaciable Venus, el planeta que rige a ambos, invariablemente, espera más y mejor, pero sin desechar lo que ya tiene asegurado. Venus, ante dos modelos, se decanta por el más estético y por el que le ofrece más plazo de garantía. Venus es así, no lo puede evitar porque, en realidad, lo que pretende siempre es escaparse de tomar decisiones en general y las que implican grandes riesgos, en particular.

En esta conducta de evitación, tanto Tauro como Libra coinciden y no sólo les cuesta adoptar decisiones propias, sino que todavía recelan más de las que pueda tomar su pareja, no vaya a ser que puedan menoscabar sus intereses: la solidez que Tauro busca y la soledad que Libra intenta evitar como sea.

Por igual, depositan muchas expectativas en la pareja y son capaces de resistir cualquier contingencia a fin de evitar estragos y seguir manteniendo a flote la relación y, si es necesario, sin distinción, recurren al sibilino chantaje emocional o a cualquier ardid para reconducir a su pareja al punto de encuentro que consideren adecuado a sus respectivos intereses.

El miedo a la separación es la espada de Damocles, la mayor amenaza de esta particular pareja, que está obligada a convivir con esos temores y a aprender a sobrevivirlos para, así, poder disfrutar del espectro de posibilidades afectivas que la relación contiene.

Los dos, estigmatizados por el sello de Venus, aman el placer y dominan como nadie las técnicas para eludir el dolor, saben amar y dejarse amar, por consiguiente, para compactarse como pareja, sólo deben intentar evidenciar con cuentagotas sus puntos caracteriales más negativos: los celos y el sentido de la posesión taurinos, y las vanidades e indecisión librianas.

Qué tienen a favor

• Mantener un modelo de convivencia acorde a sus necesidades les resulta fácil porque ambos le dan mucha importancia a la tranquilidad y al sosiego y les gusta ocuparse personalmente de la decoración y adecuación de su hogar según sus requisitos. Además, coinciden en disponer de un espacio cómodo, bello, confortable y sin estridencias. Tauro se ocupará de todo lo que aporte solidez y de los grandes elementos y Libra se encargará de todos los detalles y complementos.

• Su proyecto de futuro común suele estructurarse bajo un prisma hedónico y la perspectiva de un amor cierto, estable y fiel. Ambos depositan sus expectativas en este tipo de amor genuino, eterno y complaciente, que sólo es concebible bajo una fuerte impronta venusina, en este caso por partida doble; un amor que ellos esperan que sobreviva a cualquier contingencia y nutrirán sin desmayo para que así sea.

• Sus compatibles polaridades, Tauro femenina y Libra masculina, les permiten fusionarse en la esfera íntima, un dominio en el que sus voluptuosas naturalezas encuentran en su amado la respuesta adecuada a sus firmes requerimientos.

• El carácter afable y tranquilo que los caracteriza les permite mantener un nivel de diálogo sosegado y constructivo que fija su vínculo y les permite entenderse hablando.

Qué tienen en contra

• Decidir constituye una de sus principales y compartidas dificultades porque Tauro siempre las intenta demorar hasta estar seguro y Libra las pretende evitar o que las asuma
el otro porque le resulta más cómodo. Una estrategia que no les beneficia y, con insistencia, les conduce al reproche recíproco y a la pérdida de oportunidades.

• Organizar de forma consensuada sus finanzas comunes y decidir cómo gastan o invierten su dinero tampoco les resulta fácil, en tanto que el ahorrativo Tauro interpreta la vida en clave cuantitativa («tanto tienes, tanto vales») y el despreocupado Libra, en clave cualitativa («tanto pareces, tanto eres»). Dos concepciones divergentes de la realidad que los enfrentan y que resultan difíciles de unir, tanto como fusionar el sentir taurino para el que «todo tiene un precio», con la visión libriana, que prefiere pensar que «todo tiene un valor».

• A Tauro no le agrada demasiado que Libra se prodigue e implique tanto en las relaciones sociales, sobre todo porque el taurino es desconfiado y prefiere que nadie se entrometa en su ámbito personal.

• En caso de conflicto, intentan arreglar sus diferencias dialogando de forma pacífica, pero también es cierto que, como son expertos en el arte del disimulo y en la espera activa, no encaran de frente sus problemas y muchas veces les estallan en la espalda.

Síntesis de la relación de pareja Tauro Libra

Ambos tienen capacidad para amarse adecuadamente y para crear un clima de certezas mutuas en el que revolcarse. Si no asfixian la relación con sus particulares miedos y no hacen demasiado uso de reproche, podrán vivir felices y relajados, aunque el miedo al abandono y el temor a la pérdida siempre les circunden; una pérdida que Tauro concibe como un lujo y Libra, como un luto.