Pareja Sagitario con Sagitario

Pareja Sagitario con Sagitario
En clave de libertad, franqueza y tolerancia suele estructurarse la relación entre dos individuos nacidos bajo Sagitario, un signo de Fuego que concibe la vida sin demasiados artificios y que siempre apuesta por vivir el presente de forma activa, intensa y optimista.

Dos sagitarianos se atraen porque ven la vida con los mismos ojos y con parecida perspectiva, la misma que les permite identificarse y cabalgar uno al lado del otro compartiendo sus propias rebeldías.

Identificados con el señorío y la independencia del caballo, uno de los arquetipos animales de este signo, su naturaleza está diseñada para transitar libremente en espacios abiertos sin tener que preocuparse demasiado por otras tareas que no sean el puro vivir con alegría y soltura, esperanzados en un futuro prometedor nunca falto de expectativas.

Los sagitarianos son independientes, tienden a responsabilizarse de su propia vida y les gusta conllevar su existencia con alguien de parecidos horizontes y que mantenga una disposición fresca y alejada de planteamientos corrosivos.

Sin duda, esta compartida visión constituye un factor que a ambos vincula y estimula nuevos proyectos e ilusiones.

Dos sagitarianos se entienden, simplemente, mirándose de soslayo y son capaces de fusionar sus vidas al poco tiempo de conocerse y sin demasiados miramientos.

En este sentido, el atrevimiento, la osadía y la capacidad para asumir riesgos propia del signo resultan una doble invitación, que conduce a la comunión total y a la entrega inmediata.

Es común que dos sagitarianos, por definición adictos al flechazo, se arrebaten de forma rápida y en menos que canta un gallo ya estén diseñando temerarios planes de futuro, haciendo caso omiso a la más mínima prevención^ Sagitario, cuando se enamora, actúa como un vendaval que todo lo arrasa, como un pirómano que se queda fascinado bajo el influjo del fuego y que no puede resistirse a quemarse con él.

Enamorado, el sagitariano se comporta como un caballo desbocado que derriba cualquier barrera (cuantas más haya mejor) que lo separe del objeto de su amor.

La sensación de amor recíproco y la certeza de implicación auténtica, unidas a la facilidad que ambos tienen para expresar sin miedos lo que sienten respecto al otro de forma evidente, constituyen, por otra parte, uno de los elementos más categóricos de la relación.

Sagitario habla con franqueza y mantiene un gesto despejado, quizá alocado, pero raramente decorado por poses de conveniencia o disimulo.

Los sagitarianos se expresan así, sin fisuras y con una sinceridad vehemente que muchas veces les echa a perder, pero que, en cualquier caso, a ellos les aquieta el alma en la convicción de que las puñaladas del amor, en caso de darse, al menos no vendrán por la espalda.

Como es de suponer, esperar delicadeza o comedimiento en las formas no constituye una pretensión para ninguno de los dos, a los cuales, si precisamente algo les arrebata del otro, es su natural espontaneidad, su pose sobrada y su risa abierta de músculo puro que enseña toda la dentadura porque rara vez alberga caries emocionales o dientes afilados.

Los sagitarianos son nobles y como tal se comportan, manteniendo su genio y figura, independientemente del resultado de la unión que, aunque resulte más efímera de lo esperado, rara vez les dejará mal sabor de boca.

Qué tienen a favor

Su naturaleza adaptativa les facilita organizar un modelo de convivencia que se ajuste a sus particulares necesidades básicas sin obligarles, por otra parte, a modificar sustancialmente sus hábitos personales.

Juntos, forman una relación simétrica, basada en la libertad y siempre abierta a cambios y renovaciones.

Su escasa sujeción a experiencias del pasado les permite abordar un proyecto de futuro común con el que ambos se sientan identificados y que renueve sus esperanzas día a día.

Uno se reafirma con el otro y, unidos, aumentan su grado de efectividad en cualquier meta que se propongan.

Su análogo ritmo personal, las más de las veces diurno y acelerado, les permite compartir actividades sin desmayo, en la misma medida que saben otorgarse espacios de libertad para poder desarrollar sus particulares aficiones.

Su extremado y compartido grado de sociabilidad les mantiene siempre activos y con la atención dispersa en muchos frentes que siempre intentan cubrir con diligencia y sobre la marcha.

Con frecuencia, mantienen amistades comunes, viajan juntos y sostienen algún grado de activismo social.

Qué tienen en contra

No les resulta fácil entenderse hablando porque ambos suelen ser un tanto abruptos y atropellados en sus formas, divagan en exceso y no prestan demasiada atención al hecho de escuchar los planteamientos ajenos.

Con frecuencia, se enfrentan por nimiedades y aunque sean de corto alcance, les generan la sensación de que hablando entre ellos no arreglan nada.

La naturaleza masculina, activa y dominante que comparten suele producirles enfrentamientos en la esfera sexual.

Decepciones inconfesadas por no herir a su pareja pero que, con el tiempo, minan la relación y les producen la compartida sensación de que no pueden cubrir completamente las necesidades del otro.

En caso de conflicto, sus naturalezas ígneas y mutables suelen propiciar intermitentes y descontrolados ataques verbales que, únicamente, pugnan por hacerse con el control de la situación e imponer sus personales visiones.

No obstante, sus combates son directos, ruidosos y exagerados en sus formas, pero no suelen utilizar el chantaje emocional, los silencios censuradores, ni adoptar posturas victimistas.

Sus discusiones son más intensas que duraderas y, casi siempre, acaban en juramentos y en solemnes afirmaciones a dos bandas que rara vez se cumplen.

Síntesis de la relación de pareja Sagitario Sagitario

La relación entre dos sagitarianos es una invitación a la aventura compartida y esperanzada, que se nutre más de pasión que de certezas y ofrece más antídotos que venenos prescritos en forma de rutina.

Por igual conciben el amor, de forma arriesgada, urgente y confiada y, por tanto, más allá del resultado de la unión, difícilmente se autoengañarán sin ser conscientes de ello.