Pareja Leo con Sagitario

Pareja Leo con Sagitario
La unión de estos dos signos de fuego, masculinos y activos, resulta muy atrayente y benéfica para ambos. Sus caracteres compatibles, unidos a la disposición activa y diligente que comparten, configuran un tipo de relación abierta a cualquier planteamiento y con escasas posibilidades de sucumbir a la rutina o al desencanto.

Sagitario y Leo se atraen fácilmente, intiman rápido y son capaces de compartir gustos, aficiones, adicciones y diversiones, algo poco común, que sólo es explicable por su naturaleza extrovertida y espontánea, la misma que les permite interpretar la vida en clave de entusiasmo, de optimismo y de acción ganadora.

La sensación de sentirse cómplices, sin apenas haber tenido tiempo de conocerse, a ninguno de los dos inquieta, más bien les resulta un grato estímulo, que promete una aventura interesante. Los signos de fuego se sienten seguros de sí mismos y de sus posibilidades y, por lo común, no establecen barreras iniciales con nadie y se mueven por convicciones propias y espontáneas, a veces difíciles de explicar con palabras pero, sin duda, vivamente sentidas.

El fuego es rápido, directo, optimista y peca de vehemente, temerario y explosivo en sus formas, que pueden ser tan naturales como devastadoras cuando entran en contacto con las de otros individuos menos fuertes y decididos.

La gente de fuego no tiende a controlar sus impulsos, sino a darles rienda suelta y a cabalgar sobre ellos con la melena al viento y mirando al frente. Leo y Sagitario son así y así se muestran, sin ambages ni maquillajes. Ambos se miran a los ojos, son lo que parecen y, sin duda, parecen lo que son.

Esta forma de sentir es la que les permite reconocerse, conocerse y amarse e, independientemente del resultado en el que derive su unión, ambos seguirán admirándose y siendo ellos mismos porque, pase lo que pase, siempre conservan intacto su personal arsenal de anticuerpos, el mismo que les permiten recuperarse de cualquier experiencia, por negativa o traumática que sea.

Tanto Leo como Sagitario disponen de inagotables recursos para que el desaliento no tenga nunca dentro de ellos su propio espacio y, sobre todo, para no dimitir nunca de la necesidad de vivir y de disfrutar.

El elemento fuego sobre el que se asientan sus respectivos temperamentos les induce a mantener siempre viva la incombustible llama que ilumina su amor propio, su noción de identidad y, principalmente, les da una sed omnívora por la vida, por el simple hecho de vivir. Con su propio y genuino sello de fragua, el fuego marca a todos aquellos que toca de forma irremisible, obligándoles a apostar por la realización personal a cualquier precio y a arriesgarlo todo en un juego sin reglas contra uno mismo.

Leo y Sagitario comparten estos principios y, sin duda, esta visión les permite crear un camino paralelo de acción y apostar a lo grande por su maravillosa unión. Previsiblemente, ambos seguirán el dictado de su pasional y visceral naturaleza y se abordarán mutuamente en plena sincronía, con total confianza y convencidos de haber encontrado un alma gemela que les resulta tan familiar como sugerente.

En el juego de la seducción, ambos caerán porque son jugadores y, a poco que se descuiden, tienen todos los boletos para, recíprocamente, embargarse sin fianza, secuestrarse sin pedir rescate y, finalmente, sucumbir a ese amor emergente, adictivo y arrebatador que ellos mismos han creado tan sólo con el roce de sus miradas. El fuego siempre sale por los ojos y se refugia en la sangre y ellos comparten la fatalidad de tener las venas prominentes y de no saber mirar al suelo.

Qué tienen a favor

El carácter autónomo de ambos les permite mantener un modelo de convivencia abierto y simétrico en el que cada uno de ellos conserva su propio espacio personal y se reparten las tareas comunes equitativamente. Ninguno de los dos es excesivamente hogareño, sino más bien se proyectan hacia las relaciones sociales y, por tanto, el hogar y su cuidado no constituyen un objetivo preferente de dedicación.

Les resulta fácil desarrollar un proyecto de futuro común que englobe sus respectivas visiones personales y que les permita, por otra parte, mantener sus propias iniciativas y apuestas personales que, por lo común, no exigen de grandes renuncias personales para poder desarrollar un camino compartido y provechoso. Ambos viven el presente y no necesitan de grandes rupturas con sus respectivos pasados para poder iniciar una singladura común y prometedora.

Sus parecidos ritmos vitales y sus formas de desenvolverse, de reorganizarse y de afrontar la vida les convierten en extremadamente cómplices y confabulados para enfrentar conjuntamente cualquier situación con similar disposición de ánimo. Los signos de fuego, al pasar por ciclos de vida parecidos, tienen facilidad para entenderse y adaptarse a los cambios, tanto personales como de su pareja, de forma activa y resuelta.

Qué tienen en contra

En la esfera sexual, la naturaleza masculina, activa y dominante que comparten les resulta más incompatible que vinculante para lograr el entendimiento en este terreno en el que ambos quieren dominar de forma categórica.

El temperamento de fuego les hace desinhibidos, derrochadores y demostrativos pero, por lo común, en su sed de dominio suelen anularse recíprocamente y robarse la plena y compartida gratificación.

No les resulta fácil establecer un tipo de comunicación sosegada y conciliadora. Leo y Sagitario son temperamentales y se entienden mejor en la acción que en el diálogo moderado. Con frecuencia, se enardecen, se enfrentan abiertamente y se sienten tentados a querer imponer sus criterios de forma agresiva y desconsiderada.

En caso de conflicto, se enfrentan cara a cara y utilizando sus respectivas artillerías dialécticas, adoptan actitudes inflexibles que, aunque pasajeras, suelen ser desmedidas y más estridentes de lo conveniente. Rara vez tiende a evitar o a posponer los conflictos que tengan, sino más bien a solventarlos con rapidez y, con frecuencia, de forma precipitada.

Síntesis de la relación de pareja Sagitario Leo

La unión de estos dos signos de fuego resulta benéfica y sugerente para ambos. Leo y Sagitario son extraordinariamente compatibles y pueden disfrutar de una relación de pareja a la medida de sus expectativas y basada en el grado de amor y de atracción que se profesan.

Su suerte es que aun estando juntos, pueden mantener su cuota de individualidad personal y sentirse vinculados sin llegar a ser dependientes el uno del otro. El principio de autenticidad que guía sus vidas, igualmente, guiará el destino que ha de correr su relación, porque ellos creen en la suerte, y la suerte también cree en ellos.