Pareja Géminis con Acuario

Pareja Géminis con Acuario

Dos signos de aire, cerebrales e intelectuales como lo son Géminis y Acuario siempre se entienden a la perfección porque están fraguados con idéntica materia prima, soportan las mismas necesidades y disfrutan con equivalentes estímulos.

No resulta complicado, por tanto, que entre ambos fluya de forma natural una amistad incondicional, preludio de un auténtico, intenso e irresistible amor, basado en una amplia comunión de ideas, más que en morbosas dependencias o en viscerales fijaciones tan arraigadas en otros signos del zodíaco.

Géminis y Acuario son capaces de establecer un vínculo sin cláusulas específicas, ajeno a convencionalismos e inoperante ante cualquier manipulación emocional. De la mano, pueden recorrer un camino, tan aleatorio e improvisado como ellos mismos que difícilmente defraudará las variadas expectativas que ambos proyectan en la relación.

La unión que establecen, mezcla de conspiración estelar y de fusión intelectual y hormonal, posee la fragilidad y fortaleza propias del vagabundo, inaprensible y compartido elemento aire que los anima y que toma el concepto de libertad como máximo estandarte de identidad.

Para ellos, apologistas de la libertad, defensores de la independencia y vitalicios suscriptores de la autonomía personal, el hecho de que el destino les premie con una pareja que ve la vida con los mismos ojos es un sorpresivo regalo que, con frecuencia, se resisten a destapar del todo por si contiene algún truco.

Sin embargo, no necesitan demasiado tiempo para darse cuenta de que están diseñados el uno para el otro y que todo se confabula para que se entiendan y puedan disfrutar de una relación que, como el mejor de los trajes, parece hecha a medida de sus respectivas estructuras psicofísicas.

Juntos, pero manteniendo sus respectivas identidades, no sólo se permiten ser ellos mismos aun estando unidos, sino que, además, fomentan la independencia de su compañero con la más altruista de las intenciones y con vistas a obtener una más rica comunicación y confianza mutuas.

Ambos son rápidos, extrovertidos, masculinos, individualistas y poseen un mundo propio construido con materiales ingrávidos que les permiten volar y disponer de una amplia y holística percepción, la propia de mentes que no se permiten el detenimiento.

Ni el uno ni el otro, usualmente, circulan a ras de suelo, más bien suelen levitar en su particular burbuja que, aunque frágil, les otorga esa sensación de pertenencia a un ingrávido, inexplorado e ilimitado paraíso mental.

La notable creatividad, el grado de entusiasmo y la capacidad de comunicación que ambos comparten les vuelcan a un sinfín de aventuras, actividades y contactos con los demás que no sólo activan la relación, ya activa de por sí, sino que la proyectan a una renovación constante, que apuesta con firmeza por el futuro, y en donde el anquilosamiento vital, tan típico de otras relaciones, difícilmente encontrará alguna telaraña en la que instalarse.

En la esfera afectiva, la anunciada afinidad mental que los sustenta también les otorga su recompensa en forma de una profunda y auténtica gama de sentimientos compartidos y de sensacio
nes largamente anheladas en la recurrente búsqueda del alma gemela que ambos comparten.

El hecho de haberse reconocido, conocido e intimado, independientemente del resultado final de la relación, ya de por sí, constituye para ambos un transformador y profundo renacimiento que los eleva, su verbo preferido, a una dimensión en donde la complicidad, la armonía y el entendimiento se descubren como los cimientos de esta extraordinaria relación.

Qué tienen a favor

• Su notable capacidad de entendimiento les permite mantener una relación diáfana, basada en pactos abiertos, cesiones y concesiones que estructuran un modelo de convivencia flexible e igualitario en todos los órdenes en el que ambos se sienten cómodos y correspondidos.
• Ambos apuestan por vivir el presente y no les resulta difícil apostar por un proyecto de futuro común en el que, difícilmente, las ataduras del pasado o las rémoras de relaciones anteriores pueden jugar un papel desequilibrante en esta pareja que siempre se construye con materiales nuevos, modernos y adaptados a las exigencias de ambos.
• Su afinidad mental les permite mantener un diálogo constructivo en el que las ideas fluyen de forma rápida y automática. La capacidad telepática que entre ellos se establece les permite entenderse si palabras y adivinarse el pensamiento, una de sus aficiones preferidas.
• Les resulta fácil establecerse como pareja y suelen disfrutar de la aceptación de los demás, de sus respectivas familias y de las circunstancias ambientales y sociales que, por lo común, juegan a su favor allá donde vayan.
• El ritmo vitalista y los similares ciclos biológicos que los animan les permiten mantener un importante grado de colaboración en la mayoría de órdenes principales de una relación que se desarrolla más en la calle y en el encuentro con los demás que en el espacio cerrado del apacible hogar.

Qué tienen en contra

• A pesar de su renombrado grado de complicidad y de correspondido afecto, la naturaleza masculina y activa que ambos poseen no les permite el fácil entendimiento en la esfera íntima, un ámbito que necesitará de algo más que buenas intenciones para que funcione al unísono y de forma gratificante.
• Las dificultades económicas y la sensación de perpetua inseguridad material se postulan como los escollos más importantes de esta relación, que casi siempre adolece de falta de previsión incluso en los niveles más básicos.
• En caso de conflicto, la naturaleza inestable e inconstante de ambos y su escasa capacidad impositiva y competitiva les invitan a posponer cualquier asunto que les complique la vida y, por consecuencia, tienden a acumular problemas sin resolver que, fermentados en el tiempo, resultan tener funestas consecuencias.

Síntesis de la relación de pareja Acuario Géminis

Géminis y Acuario forman una pareja que se complementa y fusiona maravillosamente en la mayoría de órdenes de la relación. Unidos, moldean un original ecosistema basado en el entendimiento, la amistad y en el amor. Su relación, de imposible tedio, está llamada al éxito y tan sólo requiere que ambos trasciendan su compartida condición escéptica, neutral e hiper analítica que los gobierna y que se dejen llevar por la intensidad de sus cruzados sentimientos, esos que les impelen a transitar gustosamente por el cielo y, de paso, les rescatan del terrestre cieno.