Pareja Cáncer con Libra

Pareja Cáncer con Libra
Esta combinación entre dos signos de naturalezas tan disonantes no facilita demasiado la relación de pareja entre ambos y máxime tratándose de dos temperamentos modulados sobre unas tendencias de urgencia, de tensión y de acción, las propias de la condición cardinal que ambos ostentan.

Los signos cardinales (Aries, Cáncer, Libra, Capricornio) son los más importantes del zodíaco porque tienen la función de abrir las estaciones y asumen la misión de propiciar el anual cambio climático.

Como es de esperar, los nacidos bajo estos signos astrológicos poseen una impronta de impulsividad, de dinamismo y de actuación superior al resto de los signos y que, en términos caracteriales, se traduce por una mayor disposición para la acción en general: Cáncer se moviliza por la impulsividad atávica, familiar y emocional y Libra, por la asociativa, conyugal y mental.

En cualquier caso, sus definidas y divergentes naturalezas no les facilitan mantener una relación armónica, sobre todo porque discrepan sustancialmente en el modelo de pareja que ambos anhelan y que esperan conseguir.

Cáncer apuesta por un modelo cerrado de relación, en la que el intercambio emocional y la seguridad estén sobrada y permanentemente garantizados por su pareja y él, a cambio, ofrece su incondicional servicialidad, dedicación, amor y ternura a la causa. Cáncer necesita del amor doméstico, que es el paso previo al amor domesticado, instalado, costumbrista, previsible y presente.

Necesita de una pareja que le ofrezca una garantía sin fecha de caducidad y a prueba de dependencias. En su particular estructura mental, o mejor dicho, emocional, no caben posiciones ambiguas o extremadamente pasionales, porque nadie como él sabe que las pasiones y los arrebatos sí tienen fecha de caducidad, pero los afectos y los vínculos escapan a ese dictado.

Cáncer apuesta por el vínculo emocional en la certeza de que, a modo de cordón umbilical, creará una mutua dependencia y un sólido grado de familiaridad difícil de disolver. Para el canceriano, pareja es sinónimo de familia y enamoramiento de amor. Para su emocional y subjetiva condición, disociar y objetivizar todos estos términos no es tarea fácil y Libra no le allana el camino, precisamente.

El amor perenne, doméstico, tierno y protector por el que suspira Cáncer poco tiene que ver con la idea que alberga Libra sobre la cuestión. El mental e idealista y tan aparentemente neutro libriano no comulga demasiado con la idea que sustenta el canceriano sobre las relaciones de pareja y aunque le resulta fácil compartir, pactar y dialogar de modo constructivo, se inquieta con la visión tan monopolizadora, asfixiante y dependiente que del canceriano se desprende.

Sin duda, a Libra le interesa también tener una pareja estable, como a la mayoría de los humanos, pero su condición mental y romántica le hace concebirla de otra manera. De hecho, Libra es un enamorado del amor, un adicto a ese estado indescriptiblemente maravilloso que sólo los que alguna vez lo han tocado, aunque sea con la punta de los dedos, pueden saber de qué se trata.

Libra espera mucho del amor, pero tiende a idealizarlo y a conceptualizarlo (es un signo de aire) como nadie, elevándolo a esa imprecisa categoría, rayana con lo etéreo, que hace bambolear los sentidos, y que poco se parece a la personal adaptación que el canceriano hace de estos mismos misterios.

Ciertamente, Libra apuesta por la pareja, pero vislumbra que con Cáncer, aunque se sientan irresistiblemente atraídos, la relación no va a ser cómoda para ninguno de los dos. No obstante, el libriano, al que le encanta ser seducido y obsequiado, encuentra en el aprisionador canceriano un dechado de virtudes, algunas incluso coincidentes con las que intuye inversamente su compañero.

Sin duda, esta compartida receptividad y predisposición les invitará esperanzadamente a explorarse y a no descartar de antemano la relación. En el fondo, ambos, como fieles representantes de los signos cardinales, sienten el desafío de llevarse al otro al terreno propio, a su personal taller de moldeado y éste es precisamente su particular peligro, porque querer cambiar las tendencias del otro suele ser tan arriesgado como infructuoso.

Qué tienen a favor

• La naturaleza flexible, cooperativa y sensible que comparten les permite mantener un modelo de convivencia adaptado a sus respectivas necesidades y basado en el importante grado de intimidad y de atracción recíproca que establecen. A los signos cardinales les cuesta establecer una relación simétrica e igualitaria, pues ambos la quieren gobernar a su modo, pero, en este caso, la capacidad que ambos tienen para compartir y para captar las necesidades del otro les favorece mantener una convivencia armónica en la que se intercambian los papeles de dominio.

• La disposición afectuosa, versátil y cariñosa que ambos proyectan les facilita la sintonía sentimental y, por extensión, les permite una perfecta compatibilidad en la esfera sexual. La naturaleza femenina y pasiva de Cáncer, unida a la masculina y activa de Libra, forman un tándem ideal y equilibrado de magnética atracción y aseguran, por otra parte, la gratificación suave y plena para ambos.

• No les resulta difícil entenderse hablando porque ambos suelen mantener un discurso comedido, tranquilo y escasamente agresivo y, aunque Libra sea de condición mucho más extrovertida, su capacidad empática le permite enten
der los deliberados mutismos cancerianos y sus injustificados cambios de humor e, igualmente, el canceriano comprende las formas librianas, ora prudentes, ora desbordadas.

Qué tienen en contra

• Sus diferentes horizontes no les facilitan compartir un proyecto de futuro común con el que identificarse sin reservas. Cáncer apuesta por un camino de vida costumbrista y hogareño, balizado de seguridad, previsión y conservación, y Libra sueña con una vida de derroche y de glamour, en pareja sí, pero disponiendo de campo de acción para sus múltiples actividades y requerimientos sociales. El tiempo suele ser una variable que casi siempre juega en contra de esta pareja que, por el simple hecho de serlo, dispersa su ya débil capacidad para lograr objetivos concretos. De forma incomprensible, esta pareja activa conflictos de orden profesional que ambos sufren y sin apenas darse cuenta, recíprocamente se traban el progreso social.

• Sus respectivos ritmos, indisciplinado e indolente el de Cáncer y caprichoso y poco esforzado el de Libra, no les otorgan demasiados anticuerpos para afrontar tareas esforzadas y les predisponen a sucumbir ante la adversidad, a la hora de tomar decisiones arriesgadas o cuando tengan que defenderse de algo. Con frecuencia, suelen ser víctimas de abusos y de toda suerte de atropellos por parte de los demás.

• En caso de conflicto suelen mantener las formas, incluso en la más profunda de las divergencias. Sin embargo, su tendencia a disimular, a no ser totalmente francos y directos y, sobre todo, a aplazar cualquier desafío les perjudica más que beneficia.

Síntesis de la relación de pareja Cáncer con Libra

Cáncer y Libra se atraen poderosamente y en la misma medida se aman y, recíprocamente, se sobreprotegen. A ninguno de los dos le gusta vivir rápido o a destiempo y, sin duda, su recurrente problema será tomar decisiones adecuadas en el momento preciso; de las decisiones arriesgadas casi mejor ni hablar, porque son las que constituyen justamente su compartido talón de Aquiles, ese que les hace cojear y a través del cual pueden mutuamente apoyarse.