Pareja Aries con Escorpio

Pareja Aries con Escorpio

La combinación de estos dos temperamentales signos astrológicos es una de las más curiosas del zodíaco. Tradicionalmente, tanto Aries como Escorpio están regidos por el mismo planeta: el belicoso Marte.

A priori, se podría sospechar que esta relación, guerrera por definición, no va a otorgar el consenso, la armonía y los momentos de sosiego que toda pareja necesita; sin embargo, esta apreciación queda usualmente desmentida por los hechos, puesto que el ariano y el escorpión se entienden de maravilla y ambos usan las mismas armas, aunque con diferentes estrategias.

En el expresivo Aries todo está a la vista porque se mueve en campo abierto y se muestra tal como es. Seguramente, es el signo que goza de la estructura mental menos complicada y no tiene la necesidad de defenderse porque se siente diseñado para el ataque: le gusta jugar de delantero.

No ocurre igual con el complejo y contenido signo de Escorpio, que por natural se mantiene siempre oculto, a la defensiva y perpetuamente atrincherado en su complicada estructura psicológica. Juntos, sin duda, pueden formar un compacto y voluntarioso equipo, apto para cualquier batalla porque, en realidad, la guerra es el dominio predilecto de ambos, el terreno en donde ponen a prueba su valor y resistencia.

Aries usa la energía marciana en su vertiente centrífuga, es decir, para conquistar objetivos externos y, contrariamente, su compañero Escorpio la emplea en su vertiente centrípeta, o lo que es lo mismo, la dirige hacia su interior, hacia la conquista de sí mismo, hacia el dominio de sus pasiones.

Ambos son luchadores, muy trabajadores y les gusta vivir al límite, aunque ninguno de los dos conciben ese término de igual modo y, a pesar de que tanto en el fondo, como en la forma, son radicalmente diferentes, se hallan unidos por una mágica fuerza, también de tinte marciano, que trasciende cualquier consideración o elucubración mental: la pasión íntima que, en esta peculiar e infatigable pareja, adquiere unos niveles de expresión y de confabulación inimaginables para la mayoría de los mortales.

La adictiva, compulsiva y fatal atracción entre Aries y Escorpio vertebra esta tempestuosa relación y constituye el soporte principal de la misma. Escorpio domina y transforma a Aries a través de la relación íntima, porque le da al ariano lo que éste espera y desea, ignorante del alto precio que, finalmente, tendrá que pagar: ser esclavo del escorpión sin ser plenamente consciente de ello. Por su parte, Aries ejerce de terapeuta de Escorpio, le relaja y le induce a bajar su permanente guardia.

El observador Escorpio sabe que Aries nunca le atacará a traición y puede permitirse el lujo de no tener que estar alerta, incluso de cerrar los ojos totalmente cuando duerma al lado de su amado, cosa que no haría de tratarse de otro signo del zodíaco.

Aries ama de forma estridente, evidente y elocuente. Escorpio es todo lo contrario: ama de forma silenciosa, secreta y atormentada. Decirle abiertamente a Escorpio «te amo» es como invitarle a la sospecha, como activar su natural desconfianza que siempre le induce a pensar que lo fácil, lo bueno y lo bello no fueron conceptos diseñados para él y, mucho menos, que le lleguen de forma cómoda, franca y directa como es natural en Aries.

Escorpio deberá aprender a dominar su original instinto defensivo y a aceptar que, en ocasiones, el destino también provee de amores que llaman a la puerta sin permiso, sin cita previa y sin aguijón. Por su parte, el directo Aries, al lado del escorpiniano, pronto aprenderá que en el terreno del amor le queda mucho camino que recorrer, precisamente, el más intrincado, incómodo y pedregoso.

Qué tienen a favor

• Les resulta fácil diseñar un modelo de convivencia en el que ambos se sienten cómodos con las escasas normas que establecen. Normalmente, su relación es dinámica porque ambos son muy activos y trabajadores y aceptan sin reservas dedicar gran parte de su tiempo a asuntos laborales, incluso en detrimento de otras actividades ociosas o sociales a las que ninguno de los dos tienen especial predisposición.

• Su notorio sentido de la lucha les permite resistir y trabajar juntos hasta la muerte por cualquier causa o empresa y sobre todo, para hacer realidad su proyecto de futuro compartido. Su sentido de la defensa y del ataque unidos les hace prácticamente invencibles y capaces de sobrevivir a las más duras pruebas.

• Su complicidad íntima, como ya se explicitó, está fuera de toda duda y es fruto de su compartido carácter pasional, explícito el de Aries e implícito el de Escorpio, y de sus compatibles naturalezas, masculina y activa la ariana y femenina y pasiva la escorpiniana.

Qué tienen en contra

• Como los dos se expresan de forma totalmente diferente, suelen chocar abiertamente cuando dialogan. Aries habla claro, directo y sin tapujos, y Escorpio recurre con frecuencia al silencio, el secretismo, la intriga y el interrogatorio, tendencias que enervan al impaciente Aries y le sacan de quicio. El ariano debe aprender que la mejor forma para sacarle algo a Escorpio es no preguntárselo, pero para Aries eso es poco menos que imposible.

• Aries disfruta con cualquier cosa y Escorpio da la sensación de que nunca se encuentra del todo complacido, de que vive atormentado. Al práctico ariano, más anclado en las circunstancias y en el momento presente, le cuesta entender la necesidad de profundizar, de llegar a la esencia de todo, de su amado compañero escorpión. Por su parte, Escorpio no entiende que Aries se lo tome todo tan aparentemente a la ligera.

• Ambos, cada uno a su manera, son muy envolventes y posesivos, sobre todo en el plano íntimo. Utilizar el recurso de los celos para llamar la atención del otro es la mayor de las temeridades que esta pasional pareja puede cometer. Provocar de este modo es una locura de imprevisibles y catastróficos resultados.

• Aries no tiene memoria y desconoce lo que es el resentimiento; contrariamente, Escorpio graba todo, especialmente los agravios, que siempre devuelve con intereses al cabo del tiempo, de un tiempo que alevosamente demora y en el que fantasea con la venganza. Aries, cuando se enfada, es iracundo, pero su ira es efímera y desprovista de mala intención; en cambio, Escorpio herido amasa sentimientos de odio y, finalmente, pica donde más duele. Cuando entran en conflicto, sus épicas peleas son de cuadrilátero.

Síntesis de la relación de pareja Aries Escorpio

Aries y Escorpio forman una pareja pasional, visceral y muy magnética. Cuando aprenden a dosificar los silencios y las estridencias, la escorpiana necesidad de pinchar y la ariana de embestir están en condiciones de garantizarse una relación sólida, estable y provocadoramente sugerente. Mientras tanto, pueden irse peleando de forma acalorada, incitando a la tronante tempestad que, invariablemente, siempre deja paso al cromático arco iris que, para ellos, siempre adopta la forma de tálamo.